Buenos días, buenas tardes, buena noche la de ayer. Podéis llamarlo afición, en realidad podéis llamarlo como queráis. Pero ahora yo os voy a explicar la realidad. Se denomina sentimiento. Lo que muchos veis como veintidós hombres corriendo tras un balón, es un color. & es que mi corazón, al igual que el de millones de madridistas no es rojo, ni rosa, sino blanco. Ya puedes llevar la peor semana del mundo, que siempre te quedarán esos noventa minutos en que todo estará en segundo plano. He ahí la importancia del fútbol. No te acuerdas ni de nada, ni de nadie. Solo importa el balón, solo importa poder irte a la cama con la sensación de "Hemos ganado". Y es que esa sensación es más de lo que os podéis imaginar. Es algo increíblemente sobrenatural. Porque lo que decís ser un hombre que cobra millonadas por darle patadas a un balón, en realidad es un hombre que cobra millonadas por hacer felices a muchísimas personas. Podéis creerlo o no, pero las cosas son así. ¿El problema? Que madridista se nace, no se hace. & si no has tenido la suerte, lo siento. Entiendo que no entiendas el fútbol como otros podemos hacerlo.
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