La cabeza tan pérdida como la de cualquier adolescente. Ideas que vienen, sentimientos que van. No consigo entenderme a mí misma y por eso escribo, no es posible organizar mi corazón si no hay letras de por medio. No te engañes, tu vida tiene tantas grietas como la mía.
lunes, 2 de abril de 2012
No te merecías verme en el suelo, por eso no he caído.
Hoy es una chica que esta cansada de sufrir, que pasa de seguir ocultando mil lágrimas. Hoy, prefiere aguantar las ganas, evadirse. Olvidar que es llorar. Hoy, vuelve a ser feliz. Porque se ha dado cuenta, de repente, de golpe, de todo lo que la rodea. De todos los amigos que la quieren, que se hunden si se hunde. Se ha dado cuenta de que la tiene a ella, de que tiene la mejor amiga del mundo. De que sin ella, no sería nada. Pero sin todos los que la han fallado, si. Hoy, escucha a su corazón mientras este le da las gracias. Mientras se las da por los momentos que le ha hecho vivir, pero aún así, ella le promete que no le volverá a usar. Se promete a si misma no volver a querer. Justo en ese momento, deja de teclear. Mira la pantalla, y dice "¿Dejar de querer?Jamás" Porque se da cuenta de que a todos ellos les quiere. A todos los que le han apoyado, a los que le han hecho no caer. Hoy, se mira al espejo y ve una chica que se quiere a sí misma, que se merece todo y más. Es feliz, lo es hasta tal punto que piensa soñar. Hoy, va a dormir bien, porque ya es hora. Porque ya nada importa. Porque se alegra de cada error que ha cometido, la han hecho fuerte, y de cada persona que ha perdido, no la merecían. Porque si, hoy, si la miras a los ojos, puedes rozar la felicidad.
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