domingo, 28 de octubre de 2012

No me odies por ser la persona que más quieres.

Eh, tú. La misma persona que no me aparta ni un segundo de sí. El mismo que me saca estas sonrisas. Ese que con rozarme hace que mi piel se erice. Al que tendría tan cerca cada segundo de mi vida. Dime que nos separa. Donde esta el punto de inflexión. Que nos queda para el "¿Lo intentamos?". Dime que perderíamos. Esperamos de la vida más de lo que nos puede dar. Y es que nos ponemos a jugar, como dos críos sin más. Dime que ganamos con todo esto. Dime si tu orgullo te quiere como te querría yo. A lo mejor nada de esto llega a ser demasiado fuerte, a lo mejor jamás conseguimos prometernos un siempre. Pero eh, dime. ¿Que encuentras mejor que lo nuestro? Pues si miro tus ojos y la vida empieza a tener sentido. Pues si es que sonríes y me pregunto si habrá algo más bonito que tú. Si es que pienso en ti, y se ilumina mi mirada. Pues dime, si podría cambiar por algo cada pequeño gesto, abrazo, detalle, beso. Dime, ¿eh? Dime, ¿cuánto tiempo más hay que esperar?

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